Ayer le decía a Johnny Weir: "No more Lady Gaga!"; pero hoy quiero recordar sus tres programas inspirados en Gaga. Algunos ya los he comentado en otras entradas anteriores, pero quiero ponerlos juntos para que podáis compararlos y decidir cuál os gusta más. Los pongo en el orden de preferencia según mi criterio.
POKER FACE.
No cabe duda de que es mi favorito. Y me gusta, sobre todo, la primera versión, con este vestuario. Este verano ha estrenado un traje nuevo (base negro con unas tiras en fucsia y adornos en los hombros), pero a mí no me gusta mucho.
"Poker face" es un programa perfecto en todos los sentidos.
BAD ROMANCE.
JUST DANCE.
Este programa es nuevo; lo estrenó hace un par de semanas en Canadá.
En cualquier caso, siempre consigue hacer disfrutar al público: los aplausos, los movimientos que indican que siguen el ritmo, que "bailan" con él, y los gritos, son buena muestra de ello.
Hace unos días Johnny Weir fue el invitado de honor del programa de la televisión canadiense "Battle of the Blades", un programa similar a "Dancing on ice" en el que patinadores de hockey tienen que formar pareja con chicas y presentar un programa (el reto está en conseguir ser delicados, artísticos, seguir la coreografía,...). Bien, pues Johnny presentó, en primicia, su programa "Just dance", de Lady Gaga, cómo no. Eso me hizo recordar una divertida rueda de prensa en la que Stéphane Lambiel le decía a Johnny: "No more Lady Gaga!". Y en esta ocasión coincido con Lambiel...; ya está bien de tanto Lady Gaga, Johnny, además, con el mismo traje de "Bad romance" y, según mi opinión, bastante flojito en cuanto a técnica de patinaje. De todas formas, sigo siendo "adicta" a Johnny Weir. He pensado dejar esa rueda de prensa en San Petersburgo (marzo de 2010). Están Brian Joubert, Lambiel y Johnny. Curiosamente, Johnny aparece más comedido de la cuenta (aunque yo siempre he dicho que es todo un profesional y que sabe distinguir lo que es la competición de lo que es el show) y es Lambiel el que está más bromista. En cualquier caso, siempre encantadores y divertidos. Os dejo el vídeo y luego haré la traducción, para aquéllos que no dominéis el inglés (aunque aquí hablan despacito y está más o menos claro; sin mencionar que tenemos a un francés, a un suizo y a un americano, es decir, tres acentos diferentes). Por cierto, para que lo entendáis mejor, Johnny sabe ruso, de ahí las bromas y risas cuando oye a la intérprete.
TRADUCCIÓN.
La pregunta que le hacen a los tres es que después de una temporada olímpica y del Mundial (el único que participó fue Joubert), ¿de dónde sacan las ganas, la fuerza y la inspiración para seguir patinando en shows? Y, especialmente para Joubert, que por qué está triste.
BRIAN JOUBERT. Dice que no está triste, que está un poco cansado. Acaba de venir de Turín, que fue una gran competición y perdió bastante energía (desgaste físico). Que continúa patinando porque lo necesita, le encanta . Hacer este tipo de shows después de la temporada le hacen ser más fuerte para la siguiente. Recuerda que para él esta temporada ha sido muy difícil, especialmente los Juegos Olímpicos de Vancouver, pero que así es el deporte y cuando falla, sigue amando el patinaje artístico y que por eso tratará de pelear en la siguiente temporada.
STÉPHANE LAMBIEL. Realmente adora patinar en shows porque hay una conexión especial con el público que le da mucha energía . Después de las olimpiadas tuvo la oportunidad de hacer muchos shows en Suiza y fue un gran momento para él porque hizo que no pensara en las olimpiadas, sino en ese público que estaba esperando algo de él y podía sentir esa energía, que le daba fuerza. Realmente, cuando está en el hielo se olvida de que está cansado, de que falló en las olimpiadas, etc.,pues solo importa ese momento, esa atmósfera y esa sensación. Continúa diciendo que qué clase de trabajo te permite hacer este tipo de shows, vivir tu pasión y que al final del día la gente te aplauda por tu trabajo, que por eso es el trabajo más hermoso, que no pueden quejarse de nada porque viajan, conocen a gente muy interesante, conocen distintas culturas, y que están viviendo su pasión, así que no necesitan más energía de la que tienen.
JOHNNY WEIR. La razón por la que patino en shows es por mis fans, porque obviamente, en esta temporada, los jueces no me han dado el mismo amor que mis fans (recuerda, con humor, la polémica de las olimpiadas). No importa si fallo, si estoy arriba, si tengo medalla de oro o no, que mis fans siempre están conmigo. Y, por supuesto siempre trato de probar algo nuevo en las exhibiciones.
Entonces lo interrumpe Lambiel y le dice: - Vale, intentar algo nuevo, pero ¿otra vez Lady Gaga? Johnny contesta: - Son negocios. Lambiel: - Puedes hacer Britney Spears (hay que decir que Lambiel es fan de B.Spears). Johnny: - Tú puedes hacer Britney Spears. Lambiel: - Yo ya lo hice. Johnny: - Estoy hablando. - Y le quita el micro a Lambiel. Continúa Johnny: - No siempre podemos ver a nuestras fans de todo el mundo, así que es genial ir a estos lugares donde no vas en la competición (es decir, aprovechar estos shows para visitar esos lugares y patinar para sus fans). Y simplemente me encanta patinar.
Lambiel le aplaude y le dice: “No more Lady Gaga”.
Man in the iron mask es la FD (free dance) de la temporada 1998-1999. Representa la historia del hermano gemelo del rey Luis XIV, encarcelado y atrapado en una máscara. Gwendal interpreta a este hombre, luchando contra la máscara, y Marina, a su vez, representa la máscara. Esto lo observamos ya desde la primera elevación, en la que Marina se "enrosca" en la cintura de Gwendal; y también en el final, con una pose bastante original que viene a significar la liberación de la máscara. El programa tiene fuerza; la música es preciosa (yo creo que la música es determinante en cualquier programa); la interpretación, una vez más, es inmejorable; el vestuario también me parece bastante apropiado. No olvidemos observar la calidad técnica, pues en este programa hay elevaciones bastante complejas y originales, por ejemplo, cuando Marina se apoya en el muslo de Gwendal y éste la sujeta por un pie y la levanta (fijaos que la cabeza de Marina casi roza el hielo). De todas formas, no fue un programa ganador. Con él ganaron el Campeonato de Francia, el Trofeo Lalique (ahora Eric Bompard), el Trofeo NHK de Japón y el Skate America; pero quedaron segundos en todos los eventos importantes de la temporada: Mundial, Europeo y Final del Grand Prix. Curioso, ¿verdad? A mí, junto con Carmina Burana (la FD de la temporada siguiente), me parece que es uno de sus mejores programas. Os dejo la presentación del Mundial celebrado en Helsinki, donde el público silbó y abucheó a los jueces por la puntuación que les dieron. Marina y Gwendal han dicho en varias ocasiones que siempren recordarán el afecto y el apoyo del público en Helsinki, que fue uno de sus momentos más emocionantes. En este vídeo veréis la reacción del público nada más terminar el programa: una gran ovación y todo el estadio en pie. Y me parece muy acertado el comentario del comentarista que dice que prestemos atención a "the relationship to each other", "they skate for each other". Eso es lo que los hacía únicos en la pista; por esto este blog se llama "Pasión en el hielo".
Johnny y Stéphane han vuelto a coincidir en "All that skate" en Los Ángeles el fin de semana pasado (2 y 3 de octubre) y, como siempre, nos han dejado varios momentos divertidos. Johnny patinó "Poker face" (viene alternándolo con su "Bad romance") y "Heartbroken"; Lambiel, su programa corto de competición, "Guillermo Tell" y el de exhibición "Let the goods things roll".
Pero lo que me interesa destacar son los momentos de la coreografía grupal de cierre del espectáculo. Estas coreografías de inicio y cierre están dirigidas por el organizador del evento, que marca los pasos principales y luego, si observamos bien a los patinadores, vemos rasgos de su personalidad, por eso me gustan. Por ejemplo, vemos que Johnny y Stéphane tienen ritmo, sienten la música, mientras otros simplemente están cumpliendo con la coreografía, es parte del trabajo; Stéphane sigue la música y canta un poquito, se lo pasa bien, igual que Johnny; bromean mientras esperan su turno.
Destaco también que Stéphane le da un abrazo a Patrick Chan (patinador canadiense sobrevalorado en los juegos de Vancouver, al menos esa es mi opinión) y Johnny también bromea con él, así que entiendo que toda la polémica de las olimpiadas está olvidada.
Y el verdadero "momentazo", como diría Boris Izaguirre, es cuando al final Johnny y Stéphane tienen que salir juntos a hacer unas piruetas. Desde luego no es casualidad... Fijaos en cómo siempre es Lambiel el que sale primero y cómo llama a Johnny... Que cada uno piense lo que quiera. Para mí es un momento cargado de humor, de interpretación de la música, de ritmo y es un placer verlos juntos.
Os dejo dos vídeos, uno que sigue a Johnny y que muestra la coreografía completa y otro que sigue a Lambiel y muestra la segunda canción. Merece la pena ver los vídeos completos, pero os indico que el momento de los dos juntos está casi al final en ambos vídeos.
Vídeo "siguiendo" a Johnny:
Vídeo siguiendo a Lambiel:
¡Qué bien que bailan estos chicos! Ya no es cuestión de la técnica de los programas, es que tienen ritmo y sienten la música. ¡Imaginaos sin patines!
Y, por último, ¡qué suerte tienen los americanos! Menudo cartel que tenía este espectáculo...
En espera de que vayan apareciendo los programas de la nueva temporada que acaba de comenzar, recuerdo hoy un reportaje de Lambiel de hace un par de años, concretamente de la temporada 2008-2009 en la que abandonó la competición. Después de ver el vídeo haré un resumen, pues está en francés, pero quiero destacar una frase, un sentimiento, con el cual me identifico: "il m'a touchée", que viene a significar "él me ha tocado" (en el plano sentimental, claro).
La presentadora introduce el documental diciendo que aunque Stéphane ha abandonado la competición su pasión sigue siendo el patinaje. Se ve la ilusión de los niños, emocionados porque Lambiel, que es todo un ídolo en Suiza, viene a patinar con ellos y a darle una clase. Las niñas dicen que es simpático, que lo han visto muchas veces en la tele y, en definitiva, que lo adoran: "je l'adore". El niño, sin embargo, destaca que Lambiel es campeón del mundo, que es suizo como él, y que está contento de patinar con él. Stéphane dice que está ahí, con los niños, para darles ánimo y ganas de avanzar y de progresar, de hacer cualquier cosa en su vida y en su juventud. A continuación, se recuerdan momentos de los inicios de Lambiel y la voz en off dice que la filosofía de Lambiel es "nunca abandonar y luchar siempre contra todo". También dice que tiene un estilo propio marcado por la pasión. Recuerda sus logros más importantes: dos títulos de campeón del mundo y una medalla de plata en las Olimpiadas de 2006. Y, por supuesto, el tópico lema que acompaña a Lambiel "le petit prince est devenu le roi de la piruette" Luego, Lambiel dice que para comenzar una nueva temporada debe sentir que está en forma, que físicamente está listo y preparado para competir y luchar contra los demás. La periodista dice que ahora se dedica a las galas, como "Art on ice", en las que Lambiel elige la música y el vestuario; que viaja por todo el mundo y que le fascina Japón. Lambiel explica que, además de las compras que hace en Japón (jejeje!), le sorprende que en las galas hay un stand preparado para cada patinador y que las fans pueden dejar ahí los regalos y que luego tienen un encuentro, es decir, no es sólo lo típico de las flores y peluches que se tiran en la pista. La periodista dice que la pasión por Lambiel supera las generaciones y entonces es cuando aparece el testimonio de una señora, que lleva un colgante de Lambiel y que dice que él la ha tocado profundamente desde que lo vio por primera vez en la televisión, que es incondicional. La periodista dice que el éxito de Lambiel es fruto de años de trabajo y él explica que, cuando era pequeño él pensaba "un día voy a salir en la tele y voy a ser campeón del mundo", pero que no se lo decía a nadie porque lo tomarían por un loco, así que se pasaba las horas en su garaje, entrenando y ensayando, que se pasaba todo el día en la pista y después se iba al garaje y entrenaba como un loco, diseñaba sus trajes, repetía las coreografías,... y consiguió su sueño de ser campeón, por eso se siente muy orgulloso.
Ya he dicho en alguna ocasión que estas historias "off ice" me gustan porque nos hacen conocer a los patinadores, entender sus programas, sus pasiones, sus intereses,...
Bueno, entended este resumen desde mis limitaciones con el francés, pues estoy estudiando esta lengua y todavía no la domino. Afortunadamente a Lambiel lo entiendo bastante bien.
Navegando por la red en búsqueda de información sobre el patinaje me he topado con un vídeo muy curioso y simpático. Se trata de Alejandro Grandes, campeón infantil de España. Creo que tiene unos once años, pero ya se ve que es todo un campeón y que apunta maneras; cuando lo he visto me ha recordado a Stéphane Lambiel en algunos vídeos que he visto de él cuando era pequeño. Se ve que tiene técnica y presencia artística.
Lo que me ha llenado de alegría y satisfacción ha sido comprobar que España tiene cantera y un futuro por delante en el mundo del patinaje artístico. Ahí tenemos a Javier Fernández, compitiendo con los más grandes a nivel europeo y mundial y consiguiendo logros importantísimos e impensables hace poco. Su octavo puesto en el último europeo supuso dos plazas para España en el europeo de 2011 y eso le abre las puertas a Javier Raya. Sonia Lafuente sigue peleando por hacerse un hueco, al igual que Sara y Adria y tantos otros que viven con pasión su dedicación a este deporte. ¡Ánimo chicos!
¡Y mira que es difícil dedicarse al patinaje artístico sobre hielo en España! Es díficil, simplemente, ser aficionado. Los condicionantes negativos son obvios: escasez de pistas de hielo fijas, falta de entrenadores, falta de afición (si te gusta el fútbol o el baloncesto, eres normal, si te gusta el patinaje, eres algo raro), poco seguimiento por parte de los medios de comunicación, etc., etc. Estos chicos son valientes y merecen todo mi respeto. ¡¡ÁNIMO!!
Por eso me alegra ver como un chaval de once añitos se toma tan en serio este deporte y lo hace tan bien. Los saltos dobles le salen genial y supongo que esta temporada ya estará practicando los triples; la secuencia de pasos, las piruetas,... Aquí os dejo el vídeo:
No dudo que Alejandro tenga como modelo a Javier Fernández, uno de los grandes, y si sigue su ejemplo llegará lejos. ¡Cuánto está haciendo Javier por el patinaje español! Pero bueno, yo creo que Alejandro también sigue muy de cerca a Brian Joubert, y si no, comprobad este vídeo que es una prueba definitiva. Os dejo el enlace porque no puedo colgarlo y quiero que sea este vídeo para que no os perdáis los comentarios de Paloma:
Marina y Gwendal se reunieron a finales de junio y participaron en un gala de patinaje en Aubagne, Francia. El cartel era de categoría pues, además de ellos, participaban, entre otros, las parejas de danza Nathalie Pechalat/Fabian Bourzat y Tatiana Navka/Roman Kostomorov.
Marina y Gwendal presentaron dos programas: "Susanna" y "Time to say goodbye". Me sorprendió esta segunda elección, la verdad; esperaba su mítico "Flamenco".
Desgraciadamente, no he podido encontrar ningún vídeo de la actuación de "Susanna". Afortunadamente sí que está en youtube el vídeo de TTSG. Me da mucha alegría verlos patinar nuevamente y, aunque es obvio el paso del tiempo, siguen siendo únicos en la pista y continúan transmitiendo y emocionando como siempre.
Lógicamente, "Time to say goodbye" de 2010 no puede ser igual que en 1997 (fue en la temporada 97-98 cuando estrenaron este programa de exhibición). Para empezar, ellos están retirados del mundo de la competición desde 2002; luego, se mantuvieron algunos años dedicados a las galas y entrenando con más o menos frecuencia. Pero ahora, los incovenientes son grandes: Marina ha tenido dos bebés, el último, en enero de este 2010; sus apariciones son cada vez más escasas (¡qué afortunados los que los vieron en Aubagne!); y no patinan todos los días, así que... ¡demasiado!
Por eso, el programa de 2010 es diferente y eso salta a la vista para quienes nos sabemos sus programas casi de memoria. Algunas elevaciones no las realizan con tanta fluidez (es cosa de los dos, pero está claro que con los embarazos Marina ha ganado un poco de peso) y han introducido algunos cambios, pero, como digo, es lógico que no patinen con la misma intensidad que hace 10 años.
Para mí, lo más importante es que ellos siguen patinando juntos, aunque sea de tarde en tarde; que siguen disfrutando del patinaje y que continúan emocionándonos con su interpretación. ¡Y continúan haciendo el famoso "reverse lift"!
Por cierto, sí que me sorprendió el vestuario, pues nunca había visto TTSG con el vestuario de su programa "Beethoven last night".
Os dejo el vídeo de Aubagne, la versión de 2010. Apreciad los aplausos del público y como salen de la pista radiantes.
Y ahora, por si queréis comparar, os dejo el programa original, la exhibición de los Mundiales de 1999, donde quedaron segundos.
Sysi, thanks so much for sharing this vid from Aubagne!!